Amar vecinos difíciles no es opcional
(5 min de lectura) Al igual que la familia, no escogemos a nuestros vecinos. Dependiendo de la situación, esto puede ser un deleite o algo terrible. Pero aún cuando es terrible, Jesús nos ordena a amar a nuestro prójimo. Sí, pero… [escribe la razón por la cual no debes amar a tu vecino aquí]. Temo que, como la antigua escuela de Hilel, nosotros damos papeles de divorcio a nuestros vecinos por cualquier cosa. Sin pensar mucho, contamos las quejas, alejándonos más de la relación. Imagina estar delante de Dios con esta lógica: “Sí Señor, ellos fueron hechos a tu imagen y estaban hambrientos por la esperanza del evangelio, pero el ladrido de su perro siempre nos despertaba a las 2 a.m., así que los excluimos”. "Si rehusamos alcanzar a aquellos que están más cerca de nosotros (literalmente), ¿a quién, entonces, amaremos?" Como cristianos, evaluar qué tan agradables, similares, relacionales, o morales son nuestros vecinos es el lugar equivocado para empezar. Cualquier a que sean ...